Fundamentarte.

About

Marzo, 2026. Elche, Alicante. Comunidad Valenciana, España.

Fundamentarte nace para honrar y reencontrarme con el formato blog que tanto propósito y sentido me dió, hace ya diez años.

Nace de la necesidad de tener mi espacio de ideas, para aquellos que -como yo- buscan entender, desentramar… buscan la verdad, la raíz de las cosas. Una verdad que a veces es tan simple que está a la vista y no la vemos; o verdades más complejas que escapan a las divisiones cómodas de la investigación académica.

Emigré dos veces, viví en tres continentes y transité contextos culturales, académicos y personales muy distintos. Una mente inquieta, formada en mas de cinco áreas -desde lo artístico hasta lo analítico, desde los números hasta la mente y el cuerpo-. 

Ya fui de derechas y ya viví hippie.
Tuve una abuela de diamantes y otra granjera.
Ancestros del norte y cuna en el sur.
Fui mente cuadrada y nena burbuja. Espiritual del fluir y también punk. Popular y anónima. Referente y mal ejemplo. Mi cuerpo fue basurero y también templo.

Aquí escribo sobre lo que me mueve; psicología, trauma, vínculos, fenómenos contemporáneos y debates que nos atraviesan pero dejamos pasar por el costado como si hubiese mucho tiempo o como si alguien más se ocupara de solucionarlo.

En mi movimiento pendular bien descrito por Wundt, a veces vendré estructurada y analítica, si llego expansiva vendré amorosa y compasiva… si me invade la injusticia podré ser sarcástica y mordaz. Y a veces me tomará la performance. Al igual que el jugador de fútbol o el DJ cuando se montan su propio club, este es mi club, la pelota es mía y mando yo 😉

No tengo la verdad. Serviré aquí mi verdad actual desde la ciencia cómo se me ha educado en la universidad -aunque no limitandome a esta en algunos casos que siempre señalizaré- esperando enriquecerme de vuestras opiniones y pensamientos como esas charlas de bar o cafés de épocas sin prisa.

Por último pero no menos importante; no tengo inclinaciones políticas, eso sería subestimar mi inteligencia, ya que hasta Sócrates 2.500 años atrás ya sabía que la democracia era el gobierno de los poderosos (hoy empresarios/corporaciones) y no del pueblo, además de que el pueblo no tenía formación ni conocimiento para tomar tal decisión por lo que era muy manipulable y fácilmente engañado por propaganda emocional.

Mi lado menos iconoclasta, más profesional y serio: